Las casas de una planta están entre las más buscadas por quien piensa en construir su vivienda. Vivir sin escaleras, salir al jardín desde cualquier estancia y tener toda la casa en un mismo nivel resulta atractivo a cualquier edad, y todavía más cuando se piensa en una casa para muchos años.
Pero una casa de una sola planta no es una casa de dos plantas aplastada. Pide más parcela, reparte de otra forma el coste de la obra y obliga a resolver bien cuestiones que en dos alturas se resuelven solas, como la separación entre la zona de día y la de noche.
Este artículo repasa las ventajas y los inconvenientes reales de las casas de una planta, qué condiciona la parcela, qué dice la normativa y las claves de diseño que marcan la diferencia.
📋 Índice de contenidos
Por qué gustan tanto las casas de una planta
Las razones se repiten en casi todas las familias que se plantean esta opción:
- Sin escaleras. Toda la casa queda en el mismo nivel, lo que resulta cómodo con niños pequeños, con personas mayores y en cualquier situación de movilidad reducida, aunque sea temporal.
- Una casa para toda la vida. Permite seguir usando todas las estancias con el paso de los años sin necesidad de adaptaciones.
- Relación directa con el exterior. Salones, cocina y dormitorios pueden abrirse al jardín, al porche o a un patio sin intermediarios.
- Mantenimiento más sencillo. Fachadas y cubierta quedan a poca altura, lo que facilita limpiezas, revisiones y pequeñas reparaciones.
- Una vida más horizontal. La casa se recorre de un vistazo y la familia comparte más el mismo espacio.
Los inconvenientes que conviene conocer
Lo que hace atractiva a una casa de una planta también tiene su contrapartida:
- Necesita más parcela. Con la misma superficie construida, la casa ocupa más suelo, porque todo lo que en otra tipología iría en la planta alta tiene que caber en la baja.
- Más cubierta y más cimentación por metro construido. A igual superficie, una sola planta tiene más tejado y más cimentación que una casa de dos alturas. Son partidas con peso en la obra, y su cuantía concreta la fija el presupuesto de cada proyecto.
- Más envolvente expuesta. La cubierta es una de las superficies por las que más energía puede ganar o perder una casa, así que su aislamiento cobra protagonismo.
- Menos separación natural entre zonas. En dos plantas, los dormitorios quedan arriba de forma natural; en una sola, la separación entre día y noche hay que diseñarla.
Ninguno de estos puntos es un impedimento: son las cuestiones que el proyecto tiene que resolver bien desde el principio.
La parcela: ocupación y edificabilidad
Antes que una cuestión de gusto, construir en una sola planta es una cuestión de parcela. El planeamiento de cada municipio fija para cada zona, entre otros parámetros, la ocupación máxima (qué parte de la parcela puede cubrir la edificación) y la edificabilidad (cuántos metros se pueden construir en total).
En una casa de una planta, el límite que suele mandar es la ocupación: puede ocurrir que la parcela admita los metros que se quieren construir, pero no repartidos en un solo nivel. También cuentan los retranqueos a linderos, que reducen la superficie donde realmente se puede levantar la casa, y elementos como los porches cubiertos, que según la ordenanza de cada municipio pueden computar o no, y en distinta proporción.
Por eso, si la idea es construir en una sola planta, conviene comprobarlo antes de comprar el terreno. Lo explicamos en qué revisar antes de comprar una parcela, y la diferencia entre tipologías está en qué es una vivienda unifamiliar: aislada, pareada o adosada.
🚀 ¿Quieres saber si tu parcela admite una casa de una planta?
Revisamos sus condiciones urbanísticas contigo, sin compromiso.
👉 Solicitar una primera reunión
Qué dice la normativa sobre accesibilidad
Una casa de una planta es la forma más directa de tener una vivienda sin barreras, pero conviene saber qué exige la norma y qué no. El Documento Básico de Seguridad de utilización y accesibilidad del Código Técnico de la Edificación establece en su sección SUA 9 que, dentro de los límites de las viviendas, incluidas las unifamiliares y sus zonas exteriores privativas, las condiciones de accesibilidad solo son exigibles en aquellas que deban ser accesibles.
Dicho de otro modo: una vivienda unifamiliar privada no está obligada, con carácter general, a cumplir las condiciones de una vivienda accesible. La accesibilidad dentro de casa es, sobre todo, una decisión del propietario, y una sola planta la pone muy fácil: basta con pensar desde el proyecto en anchos de paso, giros y un baño utilizable por cualquiera.
Claves de diseño de una casa de una planta
Orientación
Con toda la casa en un nivel, cada estancia tiene acceso directo a la luz exterior. En general, situar la zona de día hacia el sur aprovecha mejor el sol de invierno, y los aleros, porches o pérgolas ayudan a controlarlo en verano.
Separar el día de la noche
Las plantas en forma de L o de U permiten llevar los dormitorios a un ala distinta de la de salón y cocina, con un acceso propio y más silencio. Es la forma de recuperar la separación que en dos alturas da la escalera.
Pasillos cortos
En una planta extendida, los recorridos crecen con facilidad. Agrupar los espacios de servicio y evitar pasillos largos mejora el uso diario y aprovecha mejor los metros construidos.
El porche y el jardín como parte de la casa
Las casas de una planta con porche convierten el exterior en una estancia más: protegen las fachadas del sol y prolongan la zona de día hacia el jardín. Conviene tener presente cómo computan en la ordenanza del municipio.
Luz en el centro de la casa
En plantas profundas, las estancias centrales pueden quedar oscuras. Los patios interiores y los lucernarios llevan la luz natural donde las fachadas no llegan.
La cubierta
Plana o inclinada, la cubierta es la quinta fachada de una casa de una planta. Su aislamiento y su impermeabilización tienen tanto peso en el confort como las ventanas.
Garaje, instalaciones y almacenaje
En una casa de dos alturas, el sótano o la planta alta absorben muchos usos que en una sola planta compiten por el mismo suelo. Conviene pensarlos desde el primer esquema:
- El garaje. Integrado en la casa, ocupa parcela y suele computar en la ocupación; separado, puede resolverse con una pérgola o un porche, según lo que admita la ordenanza.
- El cuarto de instalaciones. Equipos de climatización, depósito de agua caliente o cuadros eléctricos necesitan un espacio propio, ventilado y accesible, que en una planta conviene situar cerca de la zona de servicio.
- El almacenaje. Sin desván ni sótano, los armarios, la despensa y un pequeño trastero tienen que estar previstos en la distribución desde el principio.
- La lavandería y el tendedero. Ubicarlos junto a un patio o un acceso secundario evita que la ropa cruce la zona de día.
Resolver estos espacios en el proyecto es lo que evita que, una vez construida, la casa se quede corta en lo cotidiano aunque tenga los metros que se buscaban.
Una planta o dos: cómo decidir
La decisión suele resolverse con tres preguntas: si la parcela admite toda la casa en un nivel, si se valora vivir sin escaleras a largo plazo y qué importancia tiene el jardín en el día a día. Cuando la parcela es ajustada, una casa de dos plantas libera suelo para el exterior; cuando sobra parcela, una sola planta aprovecha mejor esa ventaja.
También cuenta el entorno: en parcelas con buenas vistas, una segunda planta puede aprovecharlas mejor; en parcelas llanas y amplias, una sola planta se integra con más naturalidad en el jardín.
Una alternativa intermedia es la casa de dos alturas con un dormitorio completo en planta baja, que permite vivir en un solo nivel si en algún momento hace falta.
En resumen
Las casas de una planta ofrecen una vida sin escaleras, una relación directa con el jardín y una vivienda pensada para muchos años. A cambio, necesitan más parcela y concentran más peso en la cubierta y la cimentación. Antes de decidir, lo primero es comprobar que la ocupación y los retranqueos de la parcela permiten construir toda la casa en un solo nivel.
Este artículo es divulgativo. Lo que se puede construir en cada parcela depende del planeamiento urbanístico del municipio.
En My Next Home acompañamos a particulares que quieren construir su vivienda unifamiliar y no pueden asumir la gestión diaria de una autopromoción: representamos al propietario dentro del proceso y actuamos como interlocutor único entre él y todos los profesionales implicados. El proyecto y la dirección de obra los firman los técnicos colegiados; nuestro trabajo es que el conjunto avance con orden y que cada decisión se tome con información delante.